El manejo de los trastornos cerebrovasculares, por su variedad y complejidad, requiere de un alto grado de especialización y experiencia. El infarto cerebral, los aneurismas cerebrales, la obstrucción carotídea que conduce a un infarto cerebral y las malformaciones arteriovenosas implican por sí mismas un gran reto y su tratamiento exitoso, uno mayor.

           
La experiencia lograda por Integra la avalan la experiencia y el entrenamiento en centros de alta especialidad en trastornos cerebrovasculares, con el empleo de técnicas sofisticadas y sobre:
 
 

Un aneurisma cerebral es un punto débil de la pared de una arteria del cerebro. Este punto débil puede crecer de forma gradual hasta tener la forma de un globo. Conforme el globo crece, la pared de la arteria se debilita y puede en cierto momento romperse, derramando sangre dentro o alrededor del cerebro.

 
 
La sangre que se derrama en el cerebro se llama hemorragia intracerebral. La sangre que se derrama alrededor del cerebro se llama hemorragia subaracnoidea. La ruptura de un aneurisma cerebral es la causa mas común de hemorragia subaracnoidea y esto ocurre alrededor de los 45 a 60 años de edad, aunque puede ocurrir incluso en niños y adolescentes. Aproximadamente 5% de la población general tiene algún tipo de aneurisma pero solo aproximadamente 4 de 100,000 personas sufrirán de una hemorragia subaracnodea por ruptura de aneurisma cerebral.
 
 
 
botones